El ejercicio, los extendimientos

El retaco detrás de la puerta evitaba que la pared tuviera hornacina. Parecía impensable que una cosa así pudiera terminar siendo. El relieve aún estaba húmedo. Su hambre era tan grande que se emancipó de su boca convertida en mordisco de cal. Y así, con la boca blanca, decidió que no tener la nariz en relieve no le impediría oler el mundo.

Para hacerlo le fue necesario intentar un gran impulso hacia atrás. Problema: decidir qué miembros utilizar para hacerlo. Las más sobresalientes de sus partes anatómicas se habían trasladado a sus costados, donde al menos podían saborear el movimiento bidimensional. Aleteó para demostrarlo, y lanzó un graznido con los ojos fijos ante sí. Era un monstruo, un monstruo adaptado a la perfección. Se había convertido en lo que necesitaba para abandonar aquello y ahora no servía para nada.

Finalmente se deslizó hasta el suelo, flotoso, como una hoja de papel de excelente calidad.

 

Instrucciones: construcción de a una frase irreflexiva. La oración debe ser simple o, cuando menos, no constituir un coñazo.

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